LOS SIKUS

Siku es el nombre genérico tanto en quechua como en aymara (idiomas nativos de los andes) del instrumento musical del Sikuri y según la región se le conoce también como Phusa, Fusa, Jula jula, Phuku, Pfuku-pfuku, Huayra-pfukuna, etc. La palabra zampoña es inpropia, pues viene de la confusión que originó el sonido de los Sikus con el de un instrumento de la época conocido por los invasores españoles como zamphona o samfona, de allí se derivó a zampoña.

Los Sikus son flautas de pan autóctonas americanas y típicas de la región altiplánica. Tienen la particularidad de estar construidos en dos partes separadas que se complementan, pues las notas de su escala musical están intercaladas entre las partes. El número de tubos de los Sikus varía según las características de la tropa; usual es el Ira (macho) de 6 tubos y el Arca (hembra) de 7.

La forma común del Siku es el Chakasiku (trapezoidal), aunque también hay Tablasiku (rectangular) que basicamente no difieren en lo acústico. Cada parte de los sikus posee por lo general una segunda hilera adherida a la principal (resonadores) normalmente una octava mas alta, estas al recibir el sobrante del soplo, producen un susurro de armónicos que enriquese al sonido de los Sikus.

Los Luriris (maestros constructores de Sikus), logran los diversos cortes (tamaños y afinaciones) empleando técnicas y medidas heredadas, con ellas determinan el tipo de orquestación de la tropa.

Para elaborar los Sikus se utilizan unas cañas que crecen especialmente en ceja de selva, que según su tipo o procedencia pueden ser "Chuki", "Chajlla", "Quime", "Songo", "castilla", etc. En todo caso las cañas de paredes delgadas son apreciadas por su sensibilidad y cualidades tímbricas.

En los hallazgos arqueológicos se han encontrado Sikus de materiales diversos como hueso, cerámica, metal, madera, carrizo, etc. Una observación de las proporciones de tamaños en los grupos de instrumentos hallados, permite dilucidar una cercanía entre el sonido que podrían haber emitido hace siglos y la orquestación actual de los Sikuris. La relacion entre los tamaños de instrumentos de una tropa (grupo de Sikuris), se basa en proporciones métricas evidentes en consonancia con los intervalos sonoros que los separan; por ejemplo tomando como base un Siku de tamaño A y buscando una orquestación de 5 voces, encontramos lo siguiente:

       

Esta es una entre otras formas de orquestar, los nombres mencionados son los comunes, aunque suelen emplearse otros según las regiones. La cantidad de voces varía según la característica y estilo de la tropa. El número de parejas por sección guarda un equilibrio estético orquestal donde destaca como guía el sonido de las maltas. Las escalas utilizadas también difieren, se pueden localizar pentafonías, hexafonías, heptafonías, etc.

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